De cómo afectan a la rentabilidad. A la reputación de la marca. Al tiempo que nos hacen perder.
Pero poco se dice del impacto tan BRUTAL que esos jodidos agujeritos negros tienen en nuestra paz mental.
Vamos a hacer café y charlamos del tema
A ver, una cosa tenemos que dejar clara desde el principio:
Improvisar un viaje con amigos puede ser súuuuper divertido.
(doy fe )
Pero llevar tu negocio improvisando permanentemente puede ser tan agotador como vivir con 25 platos en el aire
La energía que requiere estar «on» para ser capaz de improvisar la restas de lo que de verdad es importante.
Y ahí es cuando aparece el estrés que nos provoca tropezar 20 veces con el mismo problema…
… empezar cada día desde cero…
… lidiar con meteduras de pata…
… o repetir una misma tarea tonta como si viviésemos en el día de la marmota
Las ineficiencias en un negocio te llevan al caos. El caos al estrés. Y el estrés te termina afectando al rendimiento, al estado de ánimo, a la percepción de la realidad, a nuestra felicidad y hasta a la salud.
Pero es que los emprendedores digitales suelen vivir en el cortoplacismo más absoluto.
Haces, haces y haces sin pensar en el día de mañana.
Lo urgente es resolver lo de hoy, el «mañana» queda muy lejano en tu cabeza.
Y, obviamente, así nos va
Seguramente sientes que nunca llegas a todo y tardas más tiempo en realizar cualquier tarea porque te cuesta horrores crear sistemas y checklist.
Solucionas a base de improvisación y si mañana toca otra vez lo mismo… «pues ya me apañaré».
Pero cuando te toca apañarte… pierdes tiempo ¡¡y dinero!! tratando de completar un proyecto que, de tener un paso a paso claro, te llevaría apenas unos minutos. ¿Sí o No?
¿Qué problemas hubieras evitado en tu negocio si tuvieses un paso a paso claro cristalino?
¿Qué sistemas necesitas implementar que reduzcan a la mitad tu intervención, que faciliten tus tareas, que fulminen las ineficiencias de tu negocio, que eviten estrés y que te regalen TIEMPO?
Tiempo para poder tomarte las cosas con calma.
Tiempo para seguir creciendo.
O tiempo para tomarte unos días libres sin que todo se venga abajo.
Desconecta unos minutos, reflexiona sobre lo que hemos hablado hoy y, si te apetece, escríbeme y me cuentas. Me gustará leerte
De cómo afectan a la rentabilidad. A la reputación de la marca. Al tiempo que nos hacen perder.
Pero poco se dice del impacto tan BRUTAL que esos jodidos agujeritos negros tienen en nuestra paz mental.
Vamos a hacer café y charlamos del tema
A ver, una cosa tenemos que dejar clara desde el principio:
Improvisar un viaje con amigos puede ser súuuuper divertido.
(doy fe )
Pero llevar tu negocio improvisando permanentemente puede ser tan agotador como vivir con 25 platos en el aire
La energía que requiere estar «on» para ser capaz de improvisar la restas de lo que de verdad es importante.
Y ahí es cuando aparece el estrés que nos provoca tropezar 20 veces con el mismo problema…
… empezar cada día desde cero…
… lidiar con meteduras de pata…
… o repetir una misma tarea tonta como si viviésemos en el día de la marmota
Las ineficiencias en un negocio te llevan al caos. El caos al estrés. Y el estrés te termina afectando al rendimiento, al estado de ánimo, a la percepción de la realidad, a nuestra felicidad y hasta a la salud.
Pero es que los emprendedores digitales suelen vivir en el cortoplacismo más absoluto.
Haces, haces y haces sin pensar en el día de mañana.
Lo urgente es resolver lo de hoy, el «mañana» queda muy lejano en tu cabeza.
Y, obviamente, así nos va
Seguramente sientes que nunca llegas a todo y tardas más tiempo en realizar cualquier tarea porque te cuesta horrores crear sistemas y checklist.
Solucionas a base de improvisación y si mañana toca otra vez lo mismo… «pues ya me apañaré».
Pero cuando te toca apañarte… pierdes tiempo ¡¡y dinero!! tratando de completar un proyecto que, de tener un paso a paso claro, te llevaría apenas unos minutos. ¿Sí o No?
¿Qué problemas hubieras evitado en tu negocio si tuvieses un paso a paso claro cristalino?
¿Qué sistemas necesitas implementar que reduzcan a la mitad tu intervención, que faciliten tus tareas, que fulminen las ineficiencias de tu negocio, que eviten estrés y que te regalen TIEMPO?
Tiempo para poder tomarte las cosas con calma.
Tiempo para seguir creciendo.
O tiempo para tomarte unos días libres sin que todo se venga abajo.
Desconecta unos minutos, reflexiona sobre lo que hemos hablado hoy y, si te apetece, escríbeme y me cuentas. Me gustará leerte


















