Sigamos con el trabajo de estrategia ????
Porque en mi anterior correo abrí un melón que por su importancia no puede pasar desapercibido… mira, era esto ????????
«Todo negocio se divide en dos tipos de tareas…
Las rutinarias y estúpidas que no hay más remedio que hacer.
Las que traen dinero al negocio.»
¿Qué piensas tú? ¿coincides conmigo?
Tiempo y Dinero, los dos activos principales de todo negocio… de ahí la importancia.
Mañana abordaremos ese punto 2, pero hoy nos vamos a centrar en el 1, en esas tareas rutinarias, absurdas, tediosas, pero necesarias, que todos tenemos en nuestros negocios.
Y quien crea que se va a librar de ellas, es que aún no ha arrancado con un proyecto propio ????
En ese cajón de tareas del tipo 1 entran cosas tan apasionantes como hacer el papeleo para el trimestre, redactar un presupuesto, actualizar cositas de la web, procesar vídeos de tu formación o del canal de Youtube, crear imágenes para redes sociales, responder emails, maquetar un post en tu blog, pelearte con el algoritmo de Instagram, pagar facturas, archivar todos esos documentos que ahora mismo llenan el escritorio de tu ordenador…
… y no voy a seguir porque la lista sería infinita y tampoco es plan de que nos dé un patatús ????
Este tipo de tareas las englobo en un bloque al que, en un alarde de creatividad, llamo «Tareas».
Y este bloque es el responsable de que trabajes doscientas-mil-millones de horas y que no veas los beneficios económicos equivalentes a semejante desgaste.
Pero hay que hacerlas. Claro.
No podemos dejar de responder emails.
Ni de preparar el papeleo del trimestre… bonita es Hacienda.
Pero sí que podemos crear un sistema para ellas ????
Y entonces
de repente
tienes unas instrucciones sencillas, ágiles.
Detectas rápido si parte de ese trabajo se puede mejorar, eliminar o automatizar.
Y luego ya si eso tú seguirás haciendo esas tareas, si has decidido continuar un modelo de negocio en solitario. Pero con mucha más claridad y eficacia.
Y ganando tiempo para lo que sí es importante. (Recuerda las del punto 2 que hablaremos mañana).
O puedes delegar ese proceso claro cristalino, si has decidido avanzar en un modelo de negocio basado en equipo.
Por si no lo has pensado, no es comparable delegar una responsabilidad de esta forma sencilla, a pedirle a otra persona un batiburrillo con el que ni tú te entiendes.
Y es que ¡eso es dinero!
Porque tener que contratar a 3 personas para hacer el trabajo que podría hacer 1 si tuvieses sistemas claros, eso es dinero que pierdes tú.
Y que un colaborador dedique 10 horas para conseguir algo que podría tener resuelto en la mitad de tiempo, con mejores resultados y calidad… es también dinero que pierdes tú.
Y energía. Que eso también cuenta, verás…
Ahora es el momento de meterle mano a lo que puede estar envenenando tu negocio y dejándote sin energía.
Si te reconoces pensando con frecuencia «no tengo suficientes horas en el día», tal vez la solución no es esperar que los días sean más largos, sino afrontar que no se trata de tu tiempo, se trata de tu energía.
Hay por ahí estudios que dicen que todos tenemos una especie de «banco de decisiones» con unas 200 decisiones por día, independientemente de las horas que tengas disponibles.
Después de eso, tu cerebro te dice: «fin» «agur» «ya terminé, déjame en paz».
Cuando agotas tu capacidad mental con tareas del grupo 1 (esas absurdas de las que estamos hablando):
te bloqueas,
pierdes la chispa tan necesaria para acciones más estratégicas,
trabajas más lento,
cometes más errores
y empiezas a tomar malas decisiones.
Y ahora ¿cómo lo ves?
¿Era o no era importante hablar de estas tareas estúpidas?
Dame un toque si te puedo ayudar a tomar una buena decisión.


















